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Crisol

El mundo

La Forja del Trueno

La Forja del Trueno es la veta de un mundo de dioses que necesitaban rayos y de los gigantes de la tormenta que se los forjaban. Los dioses se acabaron; los gigantes llegaron a la colada con su forja a cuestas y siguen trabajando, porque no saben hacer otra cosa. Desde entonces, sobre la montaña no deja de tronar.

Tras la muralla trabajan gigantes, fuelleros enanos y elementales de chispas, y debajo cavan los kobolds. En la cumbre, el Fundidor golpea el yunque del cielo. La vieja pastora de la cuesta quiere su martillo.

Niveles 31 a 36, 63 salas. Se entra desde La montaña del trueno, a 12 casillas al norte de Darkhaven. Para ir desde el juego: viajar La Forja del Trueno.

Un cuadro por sala, del color de su terreno; al pasar por encima, o al tocarlo, sale su nombre y su descripción. Los cuadros siguen las salidas, pero no todas las zonas son planas: lo que no cabe va a trazos o en un trozo aparte.

El plano

La planta de la entrada

Plano de La Forja del Trueno, la planta de la entrada: 45 salas.El sendero del trueno. Un sendero de piedra suelta sube entre peñascos negros, partidos y quemados como si alguien los hubiera golpeado desde el cielo.La cuesta de los rayos. La cuesta está sembrada de piedras con cicatrices de rayo, vidriadas y todavía tibias.El recodo de la muralla. El sendero llega al pie de una muralla de bloques tan grandes como casas, puesta en pie sin argamasa, a fuerza de brazos.La puerta de los gigantes. Una puerta sin hojas, alta como cuatro hombres, con el dintel hecho de un solo bloque.Al pie de la muralla. Entre la muralla y el precipicio queda una franja de roca por la que apenas pasa una persona.El borde este. El lado este de la explanada, junto a la puerta de los gigantes.La explanada del sur. Yunques de hierro negro, cada uno tan grande como una mesa de banquete, puestos en fila.Los yunques de la tormenta. Tres yunques puestos en triángulo, con los bordes fundidos y el aire alrededor lleno de chispas que no queman.Los yunques partidos. Aquí los yunques están rotos por la mitad, rajados de arriba abajo, como si los hubiera alcanzado lo mismo que forjaban.La explanada del este. En el lado este de la explanada hay un pilón de piedra lleno de agua negra donde los gigantes templan el hierro.La esquina de los fuelles. En la esquina suroeste de la explanada hay un fuelle de cuero roto, grande como una tienda de campaña, tirado contra el muro.La esquina de las cenizas. La esquina noreste de la explanada está cubierta de ceniza hasta los tobillos: aquí vacían las fraguas.La explanada del oeste. El lado oeste de la explanada, barrido por un viento que nunca para.La entrada de los establos. Una cuadra excavada en la roca, con olor a cabra y a heno.El pasaje de las cocinas. Un pasaje excavado en la roca, con hollín en el techo.El borde de la sima. Aquí el suelo se acerca tanto a la sima que se ve el fondo: un resplandor azul, muy abajo, que late.Los yunques fríos. Una fila de yunques que llevan siglos sin calentarse, cubiertos de líquenes y de nidos de buitre.El corral de las cabras. Un corral a cielo abierto, cercado con piedras, en una repisa sobre el precipicio.Los pesebres. Pesebres de piedra con heno pisado y cabras de tormenta mordisqueándolo; los cuernos les echan chispas cuando se los rascan contra la pared.Ante las cocinas. Un ensanche del pasaje lleno de cestas vacías y huesos roídos.La explanada del norte. El lado norte de la explanada mira a la sima del rayo, al sur, y de ella sube un olor a hierro quemado.El muro de las herramientas. Colgadas de ganchos en el muro hay tenazas largas como lanzas y martillos que ningún hombre levantaría.El abrevadero. Un abrevadero de piedra que recoge el agua de la tormenta.La cocina de los gigantes. Un caldero en el que cabría una barca hierve sobre un fuego de troncos.El cruce de las despensas. Un cruce de pasillos con ganchos de carne en el techo.La esquina del portón. La esquina noroeste de la explanada.La despensa. Cuartos de cabra y de buey colgados de ganchos, quesos como ruedas de carro y sacos de harina negra.El pasillo de los barriles. Barriles de cerveza amontonados contra las paredes, tan grandes que hay que rodearlos de lado.El portón de la sala. Un portón de madera negra con herrajes del tamaño de un escudo da paso a la sala de los gigantes.La sala de templado. Pilones de agua negra que hierven en cuanto se mete en ellos el hierro.El recodo de la bodega. El pasillo tuerce aquí hacia el oeste y baja un poco.La sala de los gigantes. Una nave tallada en la montaña, tan alta que el techo se pierde en el humo.La forja de los rayos. Una fragua tan grande como una casa, con el fuego blanco.La bodega. Toneles en fila, con espitas de bronce.La mesa larga. Una mesa de piedra larga como una calle, con cuencos de hierro donde cabría un hombre sentado.La entrada de la forja. Una puerta baja y ancha por la que sale un calor que seca los ojos.Los fuelles grandes. Dos fuelles de cuero del tamaño de un establo, que suben y bajan movidos por cadenas.El pozo de la mina. Un pozo cuadrado baja a la oscuridad por una escalera de clavos de hierro hincados en la roca.El pasillo de los trofeos. Un pasillo ancho con cabezas de piedra colgadas en las paredes: no son de animales, son de estatuas, de dioses de otros sitios, arrancadas de sus templos.Los bancos de piedra. Bancos de piedra contra la pared, pulidos por siglos de gigantes sentados.El pasillo del carbón. Un pasillo negro, con montones de carbón a los lados y huellas enormes marcadas en el polvo.La carbonera. Una cueva llena de carbón hasta el techo, con palas tiradas por el suelo.La galería de los martillos. Martillos de forja colgados en la pared, uno por cada gigante que ha muerto aquí.El hogar de los gigantes. Una chimenea donde arde un tronco entero.La silla del dios. Una sala vacía con una silla de piedra enorme, más alta que los gigantes, puesta para alguien que no vino.

1 planta por encima

Plano de La Forja del Trueno, 1 planta por encima: 3 salas.El primer tramo de la chimenea. La escalera sube por dentro de la chimenea de la forja, con peldaños hechos para piernas de gigante.La ventana del humo. Una abertura en la pared de la chimenea por la que se escapa el humo.El cuarto de la guardiana. Un cuarto estrecho con un camastro de gigante y una lanza apoyada en la pared.

2 plantas por encima

Plano de La Forja del Trueno, 2 plantas por encima: 3 salas.El segundo tramo de la chimenea. La escalera sigue subiendo; aquí arriba el calor de la forja ya no llega y empieza el frío de la cumbre.El balcón de la tormenta. Un balcón de piedra colgado sobre el vacío, dentro de la nube.La celda de los truenos. Una celda llena de tinajas de barro selladas con plomo.

3 plantas por encima

Plano de La Forja del Trueno, 3 plantas por encima: 2 salas.El tercer tramo de la chimenea. La chimenea se estrecha y la escalera se vuelve casi una escala.El nido del buitre. Un saliente de la chimenea donde un buitre del trueno ha hecho un nido de ramas, huesos y trozos de hierro.

4 plantas por encima

Plano de La Forja del Trueno, 4 plantas por encima: 2 salas.La boca de la chimenea. La escalera sale aquí a lo alto de la montaña, por la boca de la chimenea, en medio de la nube.La cumbre del trueno. La cumbre de la montaña: una explanada pequeña de roca vidriada con un yunque en el centro, clavado en la piedra, al que bajan los rayos uno tras otro.

1 planta por debajo

Plano de La Forja del Trueno, 1 planta por debajo: 8 salas.El fondo del pozo. Al pie del pozo, una sala de roca verde de cobre, alumbrada por la luz que baja desde arriba.La veta de cobre. Una veta de cobre del grosor de un brazo cruza la pared de lado a lado.El filón abandonado. Una galería corta que se acaba en roca sin cobre.La galería de cobre. Una galería baja, apuntalada con vigas de pino, que va hacia el oeste.El recodo de los kobolds. La galería tuerce al norte.La galería húmeda. El agua gotea del techo y forma charcos verdes de cobre.La galería que zumba. Aquí las paredes zumban: el cobre recoge el trueno de arriba y lo trae hasta el fondo de la montaña.La cámara del gólem. Una cámara redonda de paredes verdes.