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Crisol

El mundo

La guarida troll

Los trolls vienen de un mundo de puentes y noches largas que se acabó el día en que el sol dejó de ponerse: casi todos se quedaron de piedra allí mismo. Los pocos que bajaron a Crisol cavaron bajo el río, al sur de Haon Dor, y levantaron un puente solo para tener algo que guardar.

A la entrada se paga portazgo. Abajo están la casa de la familia, la gran caverna del río con su puente y un guardián aficionado a las adivinanzas, y en lo más hondo, entre los de piedra, el lecho de la Abuela.

Niveles 10 a 15, 50 salas. Se entra desde El bosque de Haon Dor. Para ir desde el juego: viajar La guarida troll.

Un cuadro por sala, del color de su terreno; al pasar por encima, o al tocarlo, sale su nombre y su descripción. Los cuadros siguen las salidas, pero no todas las zonas son planas: lo que no cabe va a trazos o en un trozo aparte.

El plano

La planta de la entrada

Plano de La guarida troll, la planta de la entrada: 13 salas.La boca de la ribera. Bajo la orilla del río, entre raíces gruesas como brazos, se abre una boca de tierra negra por la que cabe un hombre agachado.El portazgo. Aquí la galería se ensancha en una sala redonda y, en el centro, un agujero baja a la caverna grande por una escala de huesos atados con tripa.El cruce de los cuernos. En este cruce alguien ha clavado en la pared una cornamenta de ciervo, y de cada punta cuelga una bolsa vacía.El paso de las raíces. Las raíces del bosque atraviesan el techo y cuelgan hasta el suelo como cortinas, y hay que apartarlas con las manos para pasar.La galería del humo. Por una grieta del suelo sube un humo tibio que huele a caldo y a grasa quemada: abajo hay una cocina.La galería de los huesos. Las paredes están forradas de huesos encajados unos con otros: costillas, fémures, mandíbulas de animales y de cosas que no eran animales.El escondrijo. Un hueco al final de la galería, tan bajo que hay que entrar a gatas.El pasadizo estrecho. El pasadizo se estrecha tanto que un troll tendría que pasar de lado; en las paredes, a la altura del hombro, la tierra está lisa y brillante de tanto rozar.La chimenea. En el suelo se abre una chimenea de piedra que baja en vertical, con escalones tallados a golpes; por ella sube el calor de un fuego y voces graves que hablan…El borde del vertedero. La galería se asoma aquí a una pendiente de basura: huesos roídos, pieles podridas, cacharros rotos, todo lo que la guarida ya no quiere.El vertedero. Estás de pie sobre una montaña de desechos que cruje y se hunde bajo los pies.El fondo del vertedero. Aquí abajo la basura es vieja y se ha vuelto tierra negra y blanda, llena de gusanos.La madriguera de las ratas. Un túnel de basura apelmazada, oscuro y caliente, donde las ratas duermen amontonadas.

1 planta por debajo

Plano de La guarida troll, 1 planta por debajo: 24 salas.La bajada del portazgo. Al pie de la escala de huesos, la galería se abre a varios caminos.El cruce de la sima. Un cruce de galerías junto a una sima redonda que se abre en el suelo y baja muy hondo; de ella sube un aire frío y un ronquido largo, como de una bestia que…La orilla oeste. Estás a la orilla de un río subterráneo, ancho y negro, que cruza la caverna de norte a sur.El secadero de pescado. Peces blancos y sin ojos cuelgan de unas varas a secar sobre unas brasas.La galería del goteo. Del techo cae un goteo constante que ha ido haciendo columnas de piedra blanca, unas hacia abajo y otras hacia arriba, y algunas ya se tocan.El cauce seco. Un lecho de río sin agua, con las piedras redondas y lisas, que sube hacia el norte.La galería de las setas. El suelo está cubierto de setas pálidas que dan una luz verde muy floja, lo justo para verse los pies.El puente. Un puente de losas apiladas sin argamasa, ancho para un troll y torcido, cruza el río negro.La playa de grava. Una playa pequeña de grava fina, con barcas hechas de pieles cosidas puestas boca abajo.La fuente fría. El agua brota de una grieta en la roca, fría y clara, y cae en una pila natural antes de perderse por el suelo.La cueva de los huesos roídos. Una cueva sin salida, alfombrada de huesos mondos y relucientes; en un rincón hay un montón de paja aplastada donde duerme alguien que come mucho.El montón del peaje. En la orilla este los trolls amontonan todo lo que cobran: monedas, hebillas, botas, cuchillos, ollas y, encima de todo, un bulto tapado con pieles del que…El vado. El agua te llega a las rodillas y está tan fría que duele.La sala de estar. La sala grande de la casa: un hogar de piedras en el centro, con un tronco entero ardiendo despacio, y alrededor pieles tiradas por el suelo para sentarse.Los bajíos. La orilla este se vuelve aquí plana y encharcada, llena de piedras blancas de cal.El corralito. Una sala cerrada con una valla de troncos a media altura, como un corral.El pasillo del humo. Un pasillo bajo, con el techo negro, por el que el humo de la cocina se escapa hacia la chimenea grande.El pasillo de las pieles. De unas cuerdas tendidas de pared a pared cuelgan pieles a medio curtir, y hay que pasar entre ellas.El dormitorio. Un montón enorme de pieles, de musgo y de paja hace de cama para toda la familia, y todavía está caliente.La cocina. Una cueva caliente con un fuego en el suelo y, encima, un puchero de hierro tan grande que cabría un hombre dentro.El tendedero. Aquí se secan las pieles, estiradas en bastidores de ramas junto a una corriente de aire que viene del oeste.La despensa. Una cueva fresca con estantes de piedra llenos de cosas de comer: setas, raíces, peces secos, un jamón de algo grande y unos frascos que es mejor no abrir.La galería húmeda. El agua rezuma por las paredes y cae gota a gota en charcos que nunca se secan; el musgo lo cubre todo, verde y blando.El pozo. Un pozo redondo, con brocal de piedras mal puestas y un cubo de cuero atado a una cuerda.

2 plantas por debajo

Plano de La guarida troll, 2 plantas por debajo: 13 salas.El fondo de la sima. Al pie de la sima el aire es frío y quieto, y todo está más callado.La galería de los de piedra. La galería está llena de trolls de piedra: de pie, agachados, uno con un brazo delante de la cara, como si quisiera taparse los ojos.El paso del agua negra. La galería baja y el suelo se moja: un hilo de agua negra corre hacia el sur entre las piedras.La galería de los antepasados. En las paredes, a la altura de los ojos de un troll, hay huellas de manos enormes pintadas con barro rojo, cientos de ellas, de todos los tamaños.El recodo de las estatuas. En el recodo, las estatuas están puestas en corro, mirándose, y alguien les ha colgado del cuello collares de dientes y flores secas.La rampa resbaladiza. El suelo es una rampa de roca lisa cubierta de limo, y hay que bajar agarrándose a las paredes.La antesala. Una sala baja y caliente, con el suelo cubierto de pieles viejas.La cornisa. Una cornisa estrecha sobre un vacío del que sube el olor del agua quieta.El umbral de la Abuela. Una cortina de cuero tapa el paso, y detrás se oye un ronquido tan hondo que hace temblar las piedrecitas del suelo.La orilla del lago negro. Una orilla de arena negra al borde de un lago subterráneo que no se ve, solo se oye.El lecho de la Abuela. La cueva más honda de la guarida.La gruta del eco. Una gruta redonda donde cualquier ruido vuelve muchas veces, cada vez más bajo.El lago negro. El agua negra te sube hasta la cintura y está helada.