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Crisol

El mundo

Las Salas de Hondaveta

Las Salas de Hondaveta vienen de un mundo de enanos que añoraban volver a casa, y aquí volvieron: salas talladas en la roca, forjas que no se apagan y galerías que salen, contra toda lógica, a un camino de montaña junto a la aldea vacía de Rocaprima. Se baja a ellas desde las minas de los enanos.

Las gobierna Dagna, la Señora de Hondaveta, que trajo al clan de vuelta tras generaciones fuera, con su cartógrafa, su picador y su batidora de túneles. Más allá de la Garganta Honda, unos enanos grises adoran a la Sierpe de Hollín.

Niveles 35 a 50, 87 salas. Se entra desde Las minas de los enanos. Para ir desde el juego: viajar Las Salas de Hondaveta.

Un cuadro por sala, del color de su terreno; al pasar por encima, o al tocarlo, sale su nombre y su descripción. Los cuadros siguen las salidas, pero no todas las zonas son planas: lo que no cabe va a trazos o en un trozo aparte.

El plano

La planta de la entrada

Plano de Las Salas de Hondaveta, la planta de la entrada: 11 salas.El camino a Rocaprima. Avanzas a duras penas por este camino, sabiendo que tu meta está cerca.Todavía en el camino a Rocaprima. Las construcciones de piedra que viste hace unos minutos se ven ya con claridad, y aprietas el paso por descubrir qué son.El sureste de Rocaprima. Sonríes para ti, satisfecho: estás un paso más cerca de las Salas de Hondaveta.El noreste de Rocaprima. El asombro se vuelve recelo al ver una residencia abandonada tras otra.El suroeste de Rocaprima. Sacudes la cabeza con pesar al salir de otra construcción de piedra: tu búsqueda no ha dado nada de interés.El noroeste de Rocaprima. Las barreras montañosas del norte y el oeste no protegieron mucho contra el azote que vació esta aldea.El camino de montaña al Valle del Arroyo Frío. Sonríes de nuevo: estás aún más cerca de tu meta, las minas de las Salas de Hondaveta.Todavía en el camino al Valle del Arroyo Frío. El camino de la cornisa serpentea pegado a la montaña, pero notas que ahora apunta más o menos al norte.Un poco más cerca del Valle del Arroyo Frío. Ves el camino desaparecer tras la montaña un poco al norte.Muy cerca del Valle del Arroyo Frío. Se te acelera el pulso al ver una sima enorme al noroeste.Sobre el Valle del Arroyo Frío. La garganta no parece tan honda como creías, pero sigue siendo una buena caída.

1 planta por debajo

Plano de Las Salas de Hondaveta, 1 planta por debajo: 45 salas.El sendero que baja a la garganta. El sendero se divide en tres: al este, otro sendero rocoso; al oeste, unos pasos que acaban de golpe; y hacia abajo, parece que lo mismo.Por otro sendero rocoso. No hay nada notable en este sendero ni en la montaña que rodea.El final del sendero rocoso del oeste. Este tramo de un metro por un metro es aún menos notable de lo que parecía desde el este.El final del sendero rocoso del este. El sendero acaba de golpe, aunque recuerdas con claridad que ESTE era el sitio de la entrada.La entrada de las Salas de Hondaveta. ¡Lo has conseguido!Un pasillo de las Salas de Hondaveta. Recorres uno de los muchos pasillos cincelados de las Salas de Hondaveta.La sala de entrenamiento de la Cuadrilla. Ya ves de dónde venían los estrépitos.Un pasillo de las Salas de Hondaveta. Recorres uno de los muchos pasillos cincelados de las Salas de Hondaveta.La Sala de los Reyes. La pared este es como cualquier otra de esta cámara.Un pasillo que serpentea por las Salas. Este pasillo da muchas vueltas al atravesar las Salas de Hondaveta.El pequeño templo del Guardián. Los enanos no suelen levantar templos elaborados a sus dioses, y esta sala no es excepción.Un pasillo de las Salas de Hondaveta. Recorres uno de los muchos pasillos cincelados de las Salas de Hondaveta.Ante el herrero mayor de las Salas. El sonido del martillo contra el yunque te llena los oídos.El altar del templo del Guardián. El altar está algo más trabajado que el resto del templo, pero solo un poco.El principio del pasillo largo. Estás en el extremo oeste de un pasillo larguísimo de este a oeste.Ante el tendero de las Salas. Los gritos de «¡Me estás timando!» y «¡No reconocerías un buen trato ni aunque te chamuscara la barba!» indican que estás cerca de un negocio.El herrero mayor. El enano de brazos enormes que tienes delante parece capaz de hacer una hoja de hacha con las manos y el metal frío, pero por cómo blande el martillo, también…La Vía de las Forjas, ante el segundo herrero. Sientes el calor de la forja del este incluso desde aquí.En el pasillo largo, entre dos cuartos. Quizá el pasillo no sea tan largo como parecía, pero aún queda un buen paseo al este.El tendero de Hondaveta. La mezcla de olores de lo que ofrece el tendero es, cuando menos, interesante.Ante la armería de las Salas. Por la puerta se ven muchas armas de mithril colgadas en la pared.La Vía de las Forjas, ante el tercer herrero. Ser el tercero en la línea al título de herrero mayor no ha mermado la ética de trabajo del enano que oyes al oeste.La herrería del segundo herrero. Esta herrería no impresiona tanto como la del mayor, pero sigue siendo digna de verse.Todavía en el pasillo largo. Al sur hay un cuarto muy grande, como debe ser: es el mayor del pasillo y el único con el techo bastante alto para Orm, el picador, el enano más fuerte del…El cuarto de Pío. Cuando Pío, el pinche de cocina, no anda buscando algo que comer, está en este cuarto.La armería. El despliegue de armas sujetas a la pared impresiona aún más desde dentro.Un recodo de la Vía de las Forjas. La Vía de las Forjas sigue al este, donde tienen su taller el cuarto herrero y el herrero menor, y al sur, donde están el segundo y el tercero, y el cuerpo…La herrería del tercer herrero. Y creías que el segundo herrero era devoto.La mitad del pasillo largo. Por fin a mitad del pasillo.El cuarto de Orm. Es el cuarto más grande del pasillo.La Vía de las Forjas, ante el cuarto herrero. Al cuarto herrero no le hace mucha gracia su puesto.El cuarto de Ysolde. Quizá el cuarto más corriente de todas las Salas: una cama, un cofre de ropa y una puerta al oeste.Casi al final del pasillo largo. La opulencia de esta gran sala hace que el resto parezca soso y aburrido.Un cruce de la Vía de las Forjas. El sudor de tu frente, por el calor de tantas forjas, se te pega al pelo con la brisa que llega del norte, de los niveles bajos de las Salas.La herrería del cuarto herrero. Te quedas mirando las armas temibles a medio hacer de la pared.La sala de prácticas de Ysolde. Ysolde pasa aquí mucho tiempo, practicando con sus dos sables cortos a oscuras, como tendrá que pelear en los túneles hondos.El comedor del consejo. Aquí come el consejo del clan, en una sola mesa larga de madera, sin un adorno.Las habitaciones de Dagna. Tampoco es un cuarto lujoso: unas hachas de repuesto, una cama, un cofre de ropa y una mesa llena de pergaminos: cuentas del clan, actas viejas y planos de las…El principio del camino a las minas de mithril. Al oeste se llega a los niveles bajos de las Salas de Hondaveta y a la maquinaria minera que trabaja las vetas hondas que dan nombre al lugar.La Vía de las Forjas, ante el herrero menor. La forja del norte parece dar su propia luz, y la canción al Guardián de la Veta Honda se canta tan alto y tan claro que se oiría hasta en Rocaprima, si…El salón del trono. Con todo lo que has oído de las Salas de Hondaveta, esperabas más del salón del trono.La mitad del camino a las minas. Es la primera vez que sientes fresco desde que entraste.La herrería del herrero menor. El despliegue de armas y armaduras que cubre las paredes te deja boquiabierto.La entrada de los niveles bajos. La brisa que sube de abajo es fuerte.El cuarto de Brena. Aquí vive Brena, la sacerdotisa de la forja de Hondaveta.

2 plantas por debajo

Plano de Las Salas de Hondaveta, 2 plantas por debajo: 16 salas.El fondo de la garganta. Bueno, has llegado al fondo.El nivel bajo de las Salas de Hondaveta. La brisa de arriba ya no existe: el calor de las máquinas del este anula cualquier aire fresco.El cruce norte-sur. Eso es, en esencia, lo que hay.Al oeste de la cámara de las minas. Apenas se ven máquinas enormes lejos al este, tras una verja guardada por un enano de aspecto feroz.El camino a la Garganta Honda. El viento del sur sigue arremolinándose.La verja de las minas. La maquinaria del este te tienta, pero primero hay que pasar esta verja.Sobre la Garganta Honda. La Garganta sí parece sin fondo desde aquí.La cámara minera del noroeste. Ahora que estás junto a una de las máquinas enormes, parece aún más enorme e impresionante.Al borde de la Garganta Honda. La Garganta sí parece sin fondo desde aquí.Al borde de la Garganta Honda. La Garganta sí parece sin fondo desde aquí.La cámara minera del norte. Ahora que estás junto a una de las máquinas enormes, parece aún más enorme e impresionante.La cámara minera del suroeste. Ahora que estás junto a una de las máquinas enormes, parece aún más enorme e impresionante.Al borde de la Garganta Honda. La Garganta sí parece sin fondo desde aquí.La cámara minera del noreste. Ahora que estás junto a una de las máquinas enormes, parece aún más enorme e impresionante.La cámara minera del sur. Ahora que estás junto a una de las máquinas enormes, parece aún más enorme e impresionante.La cámara minera del sureste. Ahora que estás junto a una de las máquinas enormes, parece aún más enorme e impresionante.

3 plantas por debajo

Plano de Las Salas de Hondaveta, 3 plantas por debajo: 4 salas.Flotando en la Garganta Honda. Empiezas a dudar de la sensatez de bajar por esta garganta: solo hay negrura a tu alrededor, y según desciendes te invade una sensación de desesperanza.En mitad de la Garganta Honda. Empiezas a dudar de la sensatez de bajar por esta garganta: solo hay negrura a tu alrededor, y según desciendes te invade una sensación de desesperanza.En mitad de la Garganta Honda. Empiezas a dudar de la sensatez de bajar por esta garganta: solo hay negrura a tu alrededor, y según desciendes te invade una sensación de desesperanza.En mitad de la Garganta Honda. Empiezas a dudar de la sensatez de bajar por esta garganta: solo hay negrura a tu alrededor, y según desciendes te invade una sensación de desesperanza.

4 plantas por debajo

Plano de Las Salas de Hondaveta, 4 plantas por debajo: 11 salas.El fondo de la Garganta Honda. Estás en el mismísimo FONDO de la Garganta Honda.El suelo de la Garganta Honda. Estás en el mismísimo FONDO de la Garganta Honda.Vagando por el fondo de la Garganta. Estás en el mismísimo FONDO de la Garganta Honda.El punto más bajo de la Garganta Honda. Estás en el mismísimo FONDO de la Garganta Honda.El camino que se aleja de la Garganta. Este camino se aleja de la inmensidad de la Garganta Honda y baja al sur, hacia lo desconocido.Un pasillo inquietante. Apenas se oyen cánticos febriles al este.El pasillo inquietante y oscuro. La desesperación te hiela los huesos.Un cruce del pasillo oscuro. La desesperación te llena hasta reventar.En un pasillo oscuro. La desesperanza y el miedo te dan náuseas.El templo de la Sierpe. Seguramente nunca has visto tanta sangre junta.La guarida de la Sierpe. Apenas ves nada, por el hollín espeso que flota en el aire.