Hubo un mundo que se ahogó despacio, añorando cada palmo de tierra seca. La ciénaga se fue tragando sus caminos y sus casas, ya rotas por la guerra, y el viejo pantano cayó al crisol con el agua todavía subiendo. Al sur del bosque de Haon Dor, el barro se come las botas.
Entre lodazales y arenas movedizas rondan trolls, ogros, una bruja y fuegos fatuos. Un monolito de obsidiana se clava en el cieno, y al otro lado de un lago hirviente vigila una fortaleza de piedra negra.
Niveles 15 a 25, 18 salas. Se entra desde El bosque de Haon Dor. Para ir desde el juego: viajar El viejo pantano.
Un cuadro por sala, del color de su terreno; al pasar por encima, o al tocarlo, sale su nombre y su descripción. Los cuadros siguen las salidas, pero no todas las zonas son planas: lo que no cabe va a trazos o en un trozo aparte.