El mundo
La Hacienda Tersa
La Hacienda Tersa viene de un mundo de trigales, viñas y molinos, y añora lo que cuenta la crónica de la familia: cosechas y bodas. Un forastero de dedos largos y pálidos la maldijo, y desde entonces los muertos de la casa no descansan.
Rogelio y Carmen Tersa siguen en casa, convertidos en necrófagos; los espantapájaros se mueven si nadie los mira y hasta las gallinas tienen hambre de carne. Carlos Tersa, el hijo, pide ayuda contra la maldición, y su hermana Mercedes quiere recuperar el anillo de su madre.
Niveles 12 a 21, 100 salas. Se entra desde El prado de las amapolas, a 7 casillas al este de Darkhaven. Para ir desde el juego: viajar La Hacienda Tersa.
Un cuadro por sala, del color de su terreno; al pasar por encima, o al tocarlo, sale su nombre y su descripción. Los cuadros siguen las salidas, pero no todas las zonas son planas: lo que no cabe va a trazos o en un trozo aparte.
interior campo la entrada puerta con llave arriba o abajo sale de la zona lleva a una sala que no cabe en el plano
El plano
La planta de la entrada Plano de La Hacienda Tersa, la planta de la entrada: 90 salas. Camino de la hacienda Tersa. El camino polvoriento continúa hacia el este. Camino de la hacienda Tersa. Estás en un tramo recto del camino de acceso. Camino de la hacienda Tersa. El camino serpentea acercándose a la propiedad. Frente a la hacienda Tersa. Te encuentras en un camino de tierra sinuoso que se extiende bajo un sol implacable, el acceso principal a la histórica Hacienda Tersa. En la hacienda Tersa. Estás en la entrada sur de la hacienda, un punto neurálgico donde convergen varios caminos. Camino de la morada de la familia Tersa. Te acercas a la entrada sur de la hacienda. Camino del centenal. El camino bordea la parte sur del centenal. Camino del trigal. Llegas al extremo sureste del trigal. Camino de la morada de la familia Tersa. El camino continúa hacia el sur. Camino del centenal. Caminas junto al campo de centeno. Camino del trigal. El camino está lleno de surcos profundos de ruedas de carro, ahora secos y duros como la piedra. Camino de la morada de la familia Tersa. Sigues por el camino principal. Camino del centenal. El camino está cubierto de musgo y líquenes. Camino del trigal. Caminas por el borde del campo. Camino de la morada de la familia Tersa. El camino divide los dos grandes campos. Camino del centenal. Llegas al acceso del campo de centeno desde el sur. Camino del trigal. El camino bordea la parte sur del trigal. Camino de la morada de la familia Tersa. Te adentras en la zona de los campos de cereales. Camino del centenal. Un sendero de tierra negra entra en el campo de centeno. Camino del trigal. Un pequeño sendero se adentra en el trigal desde el sur. Camino de la morada de la familia Tersa. Un cruce de caminos. El campo de centeno. El denso cultivo te rodea. El campo de trigo. El centro del trigal. Camino de la morada de la familia Tersa. Te acercas a la zona sur de la hacienda. Camino del viñedo. Te diriges hacia los viñedos. Camino del huerto de los frutales. Llegas a una intersección con el camino principal. El campo de centeno. El centeno te llega a la cintura. El espantapájaros del campo de centeno. Un espantapájaros solitario vigila el centenal. El campo de centeno. Estás en el borde oeste del centenal. El espantapájaros del campo de trigo. Un espantapájaros se alza sobre el trigo. El campo de trigo. El trigo aquí está extrañamente caliente al tacto. El campo de trigo. Estás en el borde oeste del trigal. Camino de la morada de la familia Tersa. El camino sigue hacia el sur, alejándose de la casa. Camino del viñedo. El camino es recto y monótono. Camino del huerto de los frutales. El sol golpea fuerte aquí, pero no calienta; es una luz fría y pálida. El campo de centeno. Caminas entre el centeno enfermo. El campo de centeno. La atmósfera es opresiva. El campo de centeno. El centeno está aplastado en algunas zonas, formando círculos extraños. El campo de trigo. El trigo crece alto aquí, llegándote casi al pecho. El campo de trigo. Te abres paso a través del trigo. El campo de trigo. Las espigas aquí son tan densas que casi bloquean la luz. Camino de la morada de la familia Tersa. Continúas por el camino principal. Camino del viñedo. Casi has llegado a los viñedos. Camino del huerto de los frutales. El camino continúa hacia el este, separando el huerto de los campos de cultivo. El campo de centeno. El campo se extiende hasta donde alcanza la vista, una alfombra gris y muerta. El campo de centeno. El centeno tiene un color grisáceo enfermizo. El campo de trigo. El olor a paja húmeda y grano podrido es intenso. El campo de trigo. Estás en medio de un mar de trigo dorado, pero es un oro sucio y apagado. Camino de la morada de la familia Tersa. El camino central de la hacienda conecta los diferentes campos de cultivo con la casa principal. Camino del viñedo. El camino termina entrando en el viñedo. Camino del huerto de los frutales. El camino bordea el huerto. Camino de la morada de la familia Tersa. Estás en el cruce principal frente a la casa. El viñedo. Caminas con dificultad entre los surcos. El huerto de los frutales. Cerca del borde del huerto, los árboles parecen inclinarse hacia el camino, como guardianes oscuros. Frente a la morada de la familia Tersa. Estás ante la puerta principal de la casa grande. Camino del gallinero. El hedor a estiércol y plumas podridas se hace fuerte aquí. Camino del molino abandonado. El camino se bifurca aquí, separándose de la ruta principal de la hacienda para dirigirse hacia el oeste, hacia la silueta oscura del molino. El espantapájaros del viñedo. Un espantapájaros vigila las vides desde un poste torcido. El viñedo. Estás en el borde este del viñedo. El viñedo. Las vides aquí están completamente negras, como si hubieran sido quemadas, pero no hay rastro de fuego. El espantapájaros del huerto de los frutales. En un claro entre los árboles se alza un espantapájaros. El huerto de los frutales. Estás en el extremo del huerto. El huerto de los frutales. La parte sur del huerto está más descuidada aún. La entrada de la morada. El vestíbulo de la casa principal de los Tersa es amplio y de techos altos. Camino del gallinero. Te acercas a los corrales. Camino del molino abandonado. Avanzas por el camino descuidado. El viñedo. Caminas entre las hileras de vides muertas. El viñedo. Estás rodeado de plantas muertas y moribundas. El viñedo. Las vides aquí son tan densas que casi bloquean el paso. El huerto de los frutales. Caminas entre filas de manzanos enfermos. El huerto de los frutales. El suelo está plagado de agujeros de gusano. El huerto de los frutales. Estás en el centro del huerto. El comedor. Una larga mesa está puesta para la cena, con platos de porcelana fina y copas de cristal cubiertas de una fina capa de polvo. La cocina. El corazón de la casa ahora huye a muerte y descomposición. La sala de estar. Esta sala solía ser acogedora, con sillones frente a una gran chimenea de piedra. Frente al gallinero. Estás frente a la estructura baja del gallinero. Camino del molino abandonado. El sendero serpentea acercándose a la colina donde se asienta el molino. El viñedo. El laberinto de vides se cierra sobre ti. El viñedo. Las vides, antaño ordenadas, son ahora una maraña caótica de madera seca y hojas marrones. El huerto de los frutales. La maleza ha crecido alta entre los árboles, ocultando las raíces que amenazan con hacerte tropezar. El huerto de los frutales. Árboles frutales de ramas retorcidas te rodean. La alacena. Estantes repletos de conservas, tarros de mermelada y sacos de legumbres llenan este pequeño espacio. La biblioteca. Estanterías de madera noble cubren las paredes, repletas de libros de contabilidad y agricultura. El gallinero. El interior es una escena de pesadilla. Camino del molino abandonado. El camino hacia el molino está cubierto de hierbajos espinosos que se enganchan en tu ropa. Frente al molino abandonado. La imponente estructura del molino se alza ante ti, recortándose contra el cielo como un gigante esquelético. La entrada del molino abandonado. El interior del molino es vasto y oscuro. Un almacén de grano. Esta sala se usaba para almacenar el grano antes de la molienda. Un almacén de harina. Aquí se guardaba la harina ya molida. La muela del molino. Estás en el corazón del molino, donde la enorme piedra de moler domina la estancia.
1 planta por encima Plano de La Hacienda Tersa, 1 planta por encima: 6 salas. Una sala diáfana. Estás en el piso superior de la casa. El descansillo de la escalera. Un pasillo oscuro y estrecho. La habitación de Carlos Tersa. Una habitación sencilla y masculina. La habitación de matrimonio de la familia Tersa. El dormitorio principal es grande y opulento, pero ahora huele a enfermedad. La biblioteca del primer piso. Una pequeña sala de lectura privada. La habitación de Mercedes Tersa. Es una habitación femenina y delicada, con muñecas de porcelana alineadas en estantes.
2 plantas por encima Plano de La Hacienda Tersa, 2 plantas por encima: 3 salas. El desván. El aire aquí arriba es sofocante y caliente. El desván. Te mueves entre cajas apiladas y viejos recuerdos de la familia. El desván. El final del desván es oscuro y tenebroso.
1 planta por debajo Plano de La Hacienda Tersa, 1 planta por debajo: 1 sala. El refugio subterráneo del abuelo. El aire aquí está viciado y huele a tierra seca y hierbas antiguas.